¿No te sientes identificado con el estándar de una boda tradicional? ¿Eres de los que le da alergia “la etiqueta” y el resto de normas establecidas en la fiesta post-ceremonia? ¿Estás leyendo esto con la misma entonación que la voz en off de Teletienda? Tanto si es así, como si no, vamos a hacer un breve recorrido por la vorágine que puede suponer (y supone) planificar y llevar a cabo una boda. Quizás (y solo quizás) sea uno de los motivos por los que no te encaja (ni te compensaría) hacerlo.

Si eres de l@s que soñaba desde pequeñ@ con el día de tu boda, El Vestido, cómo serían tus damas de honor… ¡Estás de enhorabuena! puedes hacerlo realidad en un tris. Pero y ¿qué ocurre con quienes no les hace especial ilusión la idea de casarse?. Ni fu ni fa. O mucho mejor, ¿dónde dejamos a los que no les cuadra ni lo más mínimo el típico patrón de una boda?

No te preocupes: #DontMarryBeHappy y visita C de Kiwi si estás buscando algo así pero no sabes muy bien qué es ¡Yeap, un formato totalmente diferente para las parejas que deciden celebrar que no se casan! Los que sí quieren su no-boda, vamos.

¡Bienvenidos  Kiwis!